Actualmente: ¿Qué es ser un estudiante? – AprenderConTecnologia.com

 
Este es un video creado por Michael Wesch en colaboración con 200 estudiantes de la Universidad Estatal de Kansas, en donde se resumen algunas de las características más importantes de los estudiantes de hoy – su forma de aprender, lo que necesitan para aprender, sus metas, sus esperanzas, sus sueños, lo que será su vida y los cambios que experimentarán durante la misma.Cómo será en sus países de origen…hay o no semejanzas en lo que los jóvenes pueda sentir-pensar-hacer? Proponemos observar el video y abrir el diálogo para debatir…
 
 
 
 
 
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Cómo el Internet permite la intimidad-Stefana Broadbent

Es innegable que la "intimidad" y la "privacidad" son tópicos de conversación ni bien empezamos a hablar e-mail, sms, chat y redes sociales. Pero la investigación realizada por la antropóloga Stefana Broadbent muestra cómo las
nuevas tecnologías de comunicación permiten cultivar relaciones profundas y cercanas generando una "democratización de la intimidad".

Los invitamos a compartir este video y opinar en el BLOG

 

Implementación de las nuevas tecnologías en Educación

 
 
¿Estamos implementando realmente una nueva forma de enseñanza?
 
Si la tecnología está presente en nuestra vida cotidiana…por qué no siempre en la educación?…Los invitamos a ver el siguiente video y opinar sobre la propia experiencia…
 
 
 
 
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Equipo de Psicopedagogia para todos
 
 
 
 

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No estudian ni trabajan 900.000 chicos

No estudian ni trabajan 900.000 chicos

Alerta de la Iglesia por la educación
/ La crisis del secundario

Casaretto y Aguer
formularon un severo diagnóstico por la deserción; el Gobierno comparte la
preocupación, pero rebatió las cifras

 

Jueves 11 de febrero
de 2010 | Publicado en edición impresa 

 

Carlos Pastrana
Para LA NACION

SALTA.- La Iglesia afirmó que el país debe
"ocuparse de los 900.000 jóvenes de todo el país que no estudian ni
trabajan", al advertir sobre la crisis educativa que afecta principalmente
a la escuela secundaria.

La cifra es el 17% de los 5,2 millones de chicos de
13 a 19 años que están hoy fuera de la escuela y fue dada a conocer por el
obispo de San Isidro y presidente de la Comisión de Pastoral Social, monseñor
Jorge Casaretto, en el 47° Curso de Rectores del Consejo Superior de Educación
Católica (Consudec), ante más de 1500 docentes y directivos de todo el país.

En diálogo con LA NACION, el ministro de Educación,
Alberto Sileoni, que participó de la inauguración del encuentro, negó que
lleguen a 900.000 los chicos que están fuera del secundario -donde hoy estudian
3,7 millones de alumnos-, aunque aclaró que compartía la preocupación y el
diagnóstico de la Iglesia.

"Nos hallamos ante una profunda emergencia
educativa, que en caso de no revertirse con inteligencia y celeridad gravitará
negativamente en el porvenir de las jóvenes generaciones", advirtió, en
tanto, el arzobispo de La Plata y presidente de la Comisión de Educación
Católica del Episcopado, monseñor Héctor Aguer.

La prioridad, según dijo, es bajar la repitencia y el abandono escolar,
y hacer realidad el derecho a aprender de todos los adolescentes, una urgencia
apremiante ante los 900.000 adolescentes que no estudian ni trabaja, según
advirtió la Iglesia, en el 47° Curso de Rectores del Consejo Superior de
Educación Católica (Consudec).

"El problema no es tanto de cifras, sino una cuestión cualitativa,
sean 900.000 o 400.000, el problema es, fundamentalmente, el mismo: ¿qué futuro
hay para la Argentina si no resolvemos esto?", dijo el arzobispo de La
Plata y presidente de la Comisión de Educación del Episcopado, monseñor Héctor
Aguer, en diálogo con La Nacion. Ratificó, así, el preocupante diagnóstico que
el día anterior presentó el obispo de San Isidro y presidente de la Comisión de
Pastoral Social, monseñor Jorge Casaretto.

Casaretto reclamó acciones urgentes a todos los
sectores de la sociedad, incluida la propia Iglesia, y dijo que la educación es
una herramienta vital para lograr la inclusión social y "debe ser una
cuestión de Estado en el que primen el diálogo y los consensos".

Al fijar como horizonte la meta de un Bicentenario
en justicia y solidaridad, incluyó en su exhortación a los gremios, que
"defienden sus legítimos derechos, pero están afectando la formación de
los más pobres y consecuentemente fomentan la exclusión", en relación con
los efectos que producen los paros docentes.

Casaretto pidió que el secundario garantice una
salida laboral y favorezca la relación con los empresarios, además de facilitar
la reinserción de los alumnos que dejaron el sistema.

"Para Córdoba, el secundario es un enorme problema", dijo
Grahovac, ex titular del gremio docente de la provincia. Atribuyó la
"alarma social" a que la comunidad tomó conciencia de la importancia
del secundario y dijo que será necesaria mucha "humildad y
autocrítica" para reducir los índices de alumnos que repiten, que en el
primer tramo de los colegios secundarios estatales llega al 21,3% y en las
privadas es del 10,1%.

"Aquello de que el Estado no quiere educar a los jóvenes para que
se los pueda gobernar, que los docentes no quieren trabajar y que los chicos no
quieren estudiar es mentira", enfatizó Oporto. Dijo que debe haber un
proceso gradual por consenso, para lograr una escuela exigente e inclusiva, y
reclamó inversiones y un estudio sobre la evaluación y promoción de los
alumnos.

Bullrich sostuvo que la Argentina llega al Bicentenario con el 40% de
chicos que completaron el secundario, pero el índice en zonas rurales es apenas
del 10%, con cuatro millones de personas a las que no les alcanza para comer y
12 millones de pobres. "Las conductas de los jóvenes reflejan al país y
hay mucho por hacer. El secundario deberá adaptarse a la realidad de cada
lugar, consensuar políticas públicas con la comunidad e incorporar a la familia",
precisó.

Epopeya educativa

El padre Alberto Bustamante, presidente del
Consudec, advirtió, además, que en el conurbano bonaerense hay unos 800.000
chicos, de 8 a 17 años, que no van a la escuela, por lo que convocó a una
"epopeya educativa". La cifra fue desestimada por las autoridades
educativas bonaerenses.

El arzobispo de Salta, monseñor Mario Cargnello,
sostuvo que se debe tender a una libertad responsable y con solidaridad
sostenida, y monseñor Aguer señaló la necesidad de una política educativa
eclesial que supere "el relativo aislamiento de las universidades".
Se pronunció por la libertad de la enseñanza y advirtió sobre proyectos
oficiales que "hacen temer una posible tentación autoritaria" con
mucha concentración unitaria e injerencia en los institutos de formación
docente.

Aguer afirmó que muchos documentos oficiales sobre
la organización de la nueva escuela secundaria y, particularmente, de la
educación cívica ponen el acento en los derechos y no en el correlato de la
responsabilidad de los deberes ciudadanos, además de criticar los planes de
educación sexual, que no atienden la realidad integral de la persona humana.

Sileoni dijo que el abandono escolar es un problema
en todo el mundo (ver aparte) y reseñó varias acciones cumplidas, como haber
llevado la inversión educativa en todo el país al 6% del PBI y establecer la
obligatoriedad del secundario. Expresó que coincide con la Iglesia en varios
temas, como la importancia del rol de la familia en la educación, aunque aclaró
que el Estado debe "atender como cuestiones básicas los problemas del
embarazo temprano, las enfermedades de transmisión sexual y el abuso infantil".

En su discurso, el gobernador Juan Manuel Urtubey
se pronunció por una educación en libertad, tomando en cuenta todas las
dimensiones de la persona humana.

ADOLESCENTES 5.200.000
chicos de 13 a 19 años

·        
Es el número de personas comprendidas en esa franja de edad, según
estimaciones oficiales.

900.000
no estudian ni trabajan

·        
El presidente de la Comisión de Pastoral Social, monseñor Jorge
Casaretto, se basó en estadísticas de la Cepal y la OEI.

550.000
fuera de la escuela

·        
Es la cantidad de chicos que no están escolarizados en el secundario,
según las estadísticas del ministro de Educación, Alberto Sileoni.

1.300.000
en las puertas del fracaso

·        
Este cálculo comprende a los chicos de 13 a 17 años que no van a la
escuela y a los que van pero están rezagados (concurren a cursos inferiores a
los que les corresponden por la edad).

___________________________________________

Proponemos pensar el sentido que ha tomado la educacion en el nivel medio,especialmente,para que los jovenes no se sientan interesados,no sostenidos/contenidos por el sistema y quienes lo conforman Esperamos los comentario.

Equipo de Psicopedagogia para todos.

Cómo manejar la ansiedad de los padres en el primer día de clases

Cómo manejar la ansiedad de los padres en el primer día de clases

El debut en el jardín o en primer grado suele generar más inquietud en los padres que en sus hijos. Docentes y psicopedagogas analizaron estas conductas con Página12, contaron anécdotas y formularon sugerencias para superar ese trance sin angustia.

Domingo por la noche. Mañana empiezan las clases y todo se revisa a las apuradas: que el guardapolvos y la ropa estén limpios y planchados, el cuaderno forrado, los lápices con punta bien aguda. ¡Ah!, también hay que dejar listas la cámara de fotos, la filmadora y llamar a los tíos que quieran estar presentes en el evento. Las nenas y los nenes que van a estrenar ese guardapolvo colgado en el comedor están al tanto de la nueva etapa y la digieren con expectativa propia. Pero los adultos se muestran más inquietos y son los que marcan el ritmo de la ansiedad de sus hijos, a horas de conocer a la “seño” y entrar a la salita color tal o en el aula de primer grado. Docentes y psicopedagogas analizaron con Página/12 las conductas habituales de los papis y dieron algunas orientaciones para que el primer día de clases no sea como tomar un jarabe amargo. No se angustie, pase y encuéntrese.
Aunque parezca redundante, el primer día de clases es principalmente de los niños. Y ese ingreso a la educación inicial “es una crisis vital, como el destete, porque el jardín es el primer lugar donde los chicos se institucionalizan”, analizó Ana Hernández, directora del Jardín Nº 2 de Caballito. Actualmente, los chicos “se socializan con facilidad pero es en los padres donde aparecen sentimientos de culpa, por ejemplo, por ir a trabajar y dejar al hijo con otra gente”, añadió.
Las ansiedades se instalan primero en los adultos y luego en los niños, y ambos reaccionan de modo diferente. “¿Habré elegido bien el colegio?, ¿cómo serán los maestros?, ¿se hará de amigos el nene?”, son las preocupaciones que más se oyen en las cuasi asambleas de madres en la puerta del colegio.
Pero cuando esas preguntas suenan dentro de casa, el chico, “en vez de abrirse al docente, se alerta”. Algunos padres de chicos que van a empezar el jardín los obligan a dejar el chupete o la mamadera, con lo cual agregan otra angustia al contexto. Y tanto en el jardín como en primer grado (o primer año del EGB) están los que invaden con preguntas a las maestras para obtener precisiones hasta sobre el color de las témperas.
“Sería mejor que se preocuparan por conocer cuál es el plan de estudio –reconoció la psicopedagoga Anabella López Piñeyro–, de todos modos, la inquietud por esas cosas a veces accesorias es necesaria para bajar las ansiedades.” La profesional ubicó en tres grandes grupos, según sus conductas más frecuentes: “Los que toman todo con naturalidad: enseñan a sus hijos a vivir las distintas etapas con alegría. Los más ansiosos: hacen los preparativos con mucha anticipación o compran cosas que los chicos ni siquiera van a usar. Y aquellos a los que les cuesta separarse de los hijos”.
Para ilustrar esta última conducta, contó una anécdota: “Durante el período de adaptación, los chicos estaban jugando y las mamás seguían en el patio, por las dudas. Cuando una de las maestras se acercó a las mujeres para decirles que ya podían irse, una mamá se puso a llorar mientras su nene se divertía con los demás chicos”.
Para bajar la angustia paterna, las docentes hacen reuniones informativas acentuándoles un pedido: que sepan diferenciar las expectativas propias de las de un hijo. “Lo que pasa es que ellos sienten que en la escuela se van a poner a prueba las teorías que usaron en la crianza”, dijo Lidia Gennari, vicedirectora de la Escuela Nº 7 de Parque Chacabuco. Los jardines implementan un “período de adaptación”, que es una etapa en la que papis y mamis permanecen por un lapso maleable adentro del establecimiento hasta que el niño muestre docilidad.
Pero los adultos son producto de otro tipo de escuela. Para Gabriela Dueñas, licenciada en Ciencias de la Educación, las actitudes de los grandes “dependen de sus circunstancias personales y experiencias previas en la escuela o si su hijo es el primero o el quinto”. Los que tienen una tolerancia más baja son “los más narcisistas. Temen que la escuela les muestre un error de los chicos y, por lo tanto, en la familia”.
El jardín del que Ana Hernández es directora tiene ventanas que dan al Parque Rivadavia. “Cuando los chicos entran al aula, los padres salen, dan la vuelta y los espían desde la vereda, y lo único que logran es que sus hijos los vean y quieran que estén adentro con ellos”, contó.
La presidenta de la Asociación de Psicopedagogos porteña, Marta Tessari, también tiene sus anécdotas: “En una reunión, un padre quería ver mis anotaciones sobre un dibujo de su hijo. Se las mostré y empezó a decirme: ‘No, lo que pasa es que ese dibujito está mal, el nene está nervioso’, y en verdad el nervioso era él”.
Maru de Robles, directora del jardín El Principito, del Instituto Saint Exupèry, destaca cómo las docentes enfrentan a los ansiosos padres: “Parados frente a la puerta del cole sienten emoción, temor y ganas de recurrir a ese otro que va a estar con su nene. Lo que hacemos es estar atentos a eso para orientarlos en ese proceso que tiene como una doble cara: por un lado está la ansiedad generada por ver crecer a sus hijos y por el otro la alegría de los nuevos aprendizajes que van a incorporar”.
El primer día es un gran evento que queda registrado en decenas de fotos y filmaciones para las que el chico posa con cuanto pariente ronde. Algunas instituciones restringen el ingreso con cámaras para evitar acosos. Otros hacen lo contrario: “Si no puedes contra ellos, únete”, aconsejó Gabriela del Casale, del jardín La Aldea del Buen Ayre: Para contrarrestar el efecto de los flashes, la coordinadora promueve una fiesta de bienvenida entre la familia y la escuela.
Al Jardín Integral Nº 1, de Constitución, asisten 240 chicos. Pasan allí ocho horas diarias que, “debido a su situación social, son las mejores horas de su día”, comentó su directora Eleonora Boari. La mayoría de sus familias vive de los planes habitacionales del gobierno porteño “y como nuestro perfil es trabajar con la comunidad, el primer día se hace un gran desayuno y, luego, los papás se llevan una vianda porque la mejor manera de bajar la ansiedad es generando confianza”, aconsejó.
Pero no todo es color rosa (o celeste, según la salita): “Hay algunos que te boicotean –volvió a ejemplificar Del Casale–. Una vez le dije a una mamá que se podía ir porque su hijo estaba bien, entonces ella fue hasta donde estaba el nene y le dijo ‘¡mirá que me voy, eh!’”. Otra más: “Había una mamá muy asfixiante y su hijo jamás reclamó por ella desde que entró al jardín. A los pocos días, una maestra se acercó a la mujer y le dijo que podría dejar de ir porque el nene estaba muy bien. Pero la madre respondió: ‘Ah, no. A mí me dijeron que la adaptación duraba 15 días’”.
La influencia del adulto se nota en las actitudes de los chicos que “lloran, se quejan por dolores de panza o cabeza, tienen ganas de ir al baño o se hacen encima; generan situaciones para que los padres los vayan a buscar. Los chicos con un síntoma de los padres”, evaluó Gabriela Dueñas.
Para evitar estos problemas de la etapa inicial, la directora del Area de Educación Inicial del Gobierno de la Ciudad, Estela García, aconsejó “elegir una institución cercana al domicilio, entrevistarse con el equipo directivo y ver cuáles son las propuestas de la institución y su recorrido pedagógico. No hay tranquilidad si no se construye un puente entre el respeto y la confianza”. De manera similar, para Dueñas la confianza en la escuela es fundamental “porque si la institución está puesta en duda, habrá una tensión en la que el chico quedará entrampado; la enseñanza inicial es algo así como la piedra fundamental del edificio educacional. Luego, si aparecen preocupaciones, consultar a los docentes. Y si los problemas persisten, hablar con una psicopedagoga; y no pretender cambiar la escuela”.

Informe: Adrián Figueroa Díaz.
FUENTE: http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-48095-2005-03-06.html

 
Los invitamos a sumar algunas vivencias, anecdotas y experiencias que hayan tendido como profesionales o padres al respecto de este tema…

¿Te has preguntado alguna vez por la historia de tu nombre?

 

Agradecemos este aporte enviado por la Lic.en psicopedagogía  CARINA SAMPO, entreriana actualmente viviendo en Madrid,facilitadora de procesos de cambio para tu crecimiento personal.
¿Te has preguntado alguna vez por la historia de tu nombre?
 
Cuando nacemos o incluso antes de nacer nos dan un nombre, uno que no elegimos sino que ha sido “escogido para” cada uno/a de nosotros/as. En general suele ser asignado por la madre y/o el padre, en otros casos, por algún otro miembro de la familia.

A muchas personas les gusta el nombre que llevan y a otras tantas, no. A veces deseamos o hemos deseado poder cambiarlo y renombrarnos a nuestro gusto, de ahí que surjan y permitamos sobrenombres.

Alguna vez te has preguntado:

¿Por qué este nombre? ¿Que hay detrás de él? ¿Cuál ha sido su historia? ¿Quién o quienes participaron de su elección?

Es muy interesante descubrir el universo que existe detrás del nombre propio que cada persona tiene. Si investigamos un poco podemos descubrir las expectativas depositadas en ese niño o niña que acaba de nacer, tan sólo con el nombre que han pensado, elegido y decidido exclusivamente para él o ella.

¿A quién pertenece ese nombre? ¿A un abuelo/a, a un familiar lejano que aún vive, o ya no? ¿Cuán importante fue este personaje en la familia? ¿Cómo fue esa persona, cómo fue su vida, sus éxitos? ¿Y cómo se espera que sea quien recibe su nombre?

Ya con la “puesta del nombre” se trasmiten valores, deseos, expectativas de que sea tal o cual persona, de que siga un ejemplo de vida concreto.
Por otra parte, puede que hayamos recibido un nombre desconocido para la familia, pero entonces, ¿de dónde ha salido? ¿De un personaje famoso de la historia o del cine? Si es así, observemos las características de este personaje, de este portador/a del nombre, y podremos “saber” un poco más de lo que han depositado sobre nuestros hombros, sea esto positivo o no, bueno o no, deseado o no.

Y Tú ¿conoces la historia de tu nombre?

 
Esperamos los aportes y comentarios de tod@s sobre este tema!

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